Make your own free website on Tripod.com
El umbral del tiempo

Por: Dra. Loreina Santos Silva

INDICE

Dr. Marcelino Canino Salgado

Dra. Blanca Borges

Dr. Reynaldo Marcos Padua

 

 

 

 

Margarita Maldonado Colón en su novela El umbral del tiempo acierta en la plasmación de nuestra verdad histórica. Pero en realidad, no se trata solamente de nuestra verdad puesto que una mirada a los cambios geográficos efectuados a nivel mundial, nos informaría de que esos cambios han ocurrido debido al dominio, la tiranía y la explotación por iniciativa de muchos países soberanos. Digamos que los países imperiales como Turquía (el imperio otomano), Roma, España, Inglaterra, Estados Unidos, se anexan territorios con el sólo propósito del dominio y la explotación de los pueblos sometidos.

 

Por esta razón tanto Inabón como Aurora, los actantes principales de la novela, El umbral del tiempo, son las dos mitades de un demiurgo, alma universal o principio activo del mundo, que se unen con el propósito de solucionar la situación política de la Isla.

 

La autora, siguiendo las técnicas novelísticas de la ciencia-ficción y más específicamente, de la novela The Invisible Man del novelista inglés H. G. Wells, y otras obras en las cuales el autor expresa su pesimismo con respecto al futuro de la humanidad, logra el cruce de los umbrales del tiempo de Inabón y Aurora para enfrentarlos a la situación política de la Isla y además, dejarnos ese sentido de pesimismo a los puertorriqueños con respecto al futuro político de la Isla.

 

Inabón proyecta su espíritu, cruzando los umbrales del 1898, cuando Puerto Rico pasa a manos de los americanos para materializarse en la vida contemporánea de la Isla para darse cuenta que nada cambia. Sólo las circunstancias son diferentes pero en realidad la situación política sigue igual. La Isla continúa siendo un territorio de los Estados Unidos, tierra de especulación materialista para los inversionistas americanos con fines lucrativos. En este País, la educación e inclusive la historia, se distorsiona para que sirva a los propósitos inversionistas de los soberanos.

 

Es, precisamente, en el cruce del umbral de los tiempos que Inabón conoce a Aurora quien pertenece a la célula, red o grupo político de la Universidad de Puerto Rico que milita por la independencia del País. Inabón, con ideales afines al grupo, se incorpora al mismo, se siente atraído física y espiritualmente por Aurora. Entre ellos nace una relación amorosa apasionada. Es en el transcurso de esta relación que Aurora cruza el umbral del tiempo hacia el pasado para tener las visiones de Inabón, auscultando los manuscritos amarillentos en el edificio de una antigua Logia Masónica. Los manuscritos se refieren al 1898, o sea, a la ruptura con el gobierno español. La autora no sabe que el edificio ha sido una antigua Logia. Se entera por el dueño quien le comunica que puede llevarse todos los libros que quiera del sótano porque a nadie le interesan. La autora tampoco se da cuenta de la relación de la Logia con los grandes revolucionarios puertorriqueños. Para este vínculo hay que empezar por una referencia al libro de Jasper Ridley, Los masones: la sociedad secreta más poderosa de la tierra. La primera década del siglo XIX marca el surgimiento de las logias en Puerto Rico con los ideales de justicia, caridad y libertad. Los masones son una institución genuinamente democrática y de renovación socio-política. Se oponen al absolutismo y al capitalismo. Además, son grandes defensores de los derechos inalienables del hombre. Por eso un gran número de nuestros próceres han sido masones, entre ellos, Ramón Emeterio Betances (Logia Yaguez, 1867), Santiago R. Palmer, Luis Muñoz Rivera, Pedro Albizu Campos, Segundo Ruiz Belvis, Eugenio María de Hostos, José de Diego, Baldorioty, y entre muchos otros...

 

Aurora conoce a Inabón al tiempo de haber ingresado en la célula política de la Universidad. Por alguna razón, ella entiende que ese encuentro no ha sido casualidad sino causalidad. Porque es justo por ese encuentro que ella despierta a la cruel realidad política de este País. Es interesante que Inabón, como si fuera una realidad viviente, solicite su carpeta de subversivo. Se puede decir que Inabón es la verdadera causa de la concientización de Aurora con respecto a nuestra situación. Ambos tienen pesadillas de retroceso en el tiempo con idénticos contenidos políticos puesto que hemos dicho que son las dos mitades de un demiurgo.

 

Las escenas metafísicas en el sótano de la antigua logia son la clave de la travesía de Inabón al presente porque es allí que Aurora rescata su fotografía a finales del siglo XIX. Definitivamente, Inabón fue un masón revolucionario. Aurora atraviesa los umbrales del tiempo en una retrospección o búsqueda inconsciente de los contenidos vitales de ambos.

 

Es interesante que las estrategias literarias de la ciencia-ficción den a Inabón la facultad de atravesar los umbrales del tiempo con la sola esperanza de participar en un movimiento que logra cambiar nuestra historia. Por eso cuando Aurora apela al abogado de "casos perdidos" en busca de una solución al misterio del "libro negro" que el abogado le entrega, es la historia de Inabón. En el libro, Inabón confiesa sus viajes a otros momentos de la historia con la esperanza de un masón que cree que hay que liberar al hombre de la miseria y la patria de la tiranía del soberano.

 

Inabón se da cuenta que el vasto universo separado por un siglo y conectados por un umbral misterioso (Pág. 85) que nos lleva a circunstancias diferentes porque cambia la gente, los nombres de las calles, los medios de transportación, la moda, en fin, los usos y costumbres requieren tiempo de adaptación a las nuevas circunstancias, pero entiende que el hombre es, en sustancia, igual. Para él, las dificultades socio-políticas del país, no importa el cruce de los umbrales del tiempo, siguen siendo las mismas. Según Inabón, habrá que subvertir el orden de lo establecido para que ocurran verdaderos cambios de justicia social. Sólo cuando se respete la libertad de pensamiento encaminada al bienestar de la humanidad, habrá gobiernos auténticos.

 

Para nuestra Isla, España representa cuatro siglos de torpe administración por la explotación de la colonia, la exterminación de los indios, la esclavitud de los negros, el sometimiento de los criollos a los antojos económicos y políticos del soberano. Con la llegada de los americanos despierta el ideal de libertad con luchas infructíferas a partir del 1898. Pasamos de un soberano a otro soberano, pero esa es la historia del mundo. En realidad, los gobiernos soberanos son los sepultureros de la historia de muchos países.

 

La ambición de poder y el materialismo ha socavado muchas civilizaciones del pasado y ha de socavar las del presente y el futuro. Cruzar los umbrales del tiempo es un enfrentarse a la tragedia de la humanidad.

Volver al título

Por esta razón tanto Inabón como Aurora, los actantes principales de la novela, El umbral del tiempo, son las dos mitades de un demiurgo, alma universal o principio activo del mundo, que se unen con el propósito de solucionar la situación política de la Isla.